En marzo de 1997 Joycelyn Simpson Harrison y Anne St. Clair fueron reconocidas por su trabajo innovador con polímeros piezoeléctricos. Estos materiales producen electricidad cuando son empujados o comprimidos.
La presión del viento o de las olas del mar sobre cinco millas cuadradas de estos polímeros podría generar suficiente electricidad para 7.5 millones de personas a un costo de solamente dos a cuatro centavos por kilovatio-hora, una fracción del costo actual, sin producir contaminación. Joycelyn Simpson Harrison es una investigadora científica afroamericana que trabaja en la NASA.