Los científicos separaron completamente las células de una esponja viva y las dejaron flotando en lo que parecía un licuado de esponja. Observaron que las células de la esponja hacían algo increíble, si no estaban dañadas. Cuando las células vivas se tocan, pueden comenzar a regenerar a la esponja.
A veces, ¡hasta la ciencia parece ficción! Ésta es sólo una de las razones por las cuales los científicos estudian las esponjas. Tal vez algún día nos ayuden a entender por qué algunas células del cuerpo humano se convierten en piel mientras que otras se convierten en células de los músculos. |